Nos encontramos ya en la parte más alta del barrio antiguo, la Plaza de San Mateo , con el templo del mismo nombre al fondo, casi enteramente levantado en el S. XVI, dicen que ocupa el sitio que ocupó la Mezquita Árabe, y que fue la primera construcción cristiana. Desgraciadamente ha tenido varias reformas que la han desfavorecido bastante, como la que intensificó lo gótico en su interior. La última reforma con gran acierto ha limpiado el templo de tan espurios adornos. Su retablo es del escultor Vicente Barbadillo, del S. XVIII.
En la Plaza de San Mateo, estuvo situado el Alcázar de los Almohades. En esta Plaza también se encuentra el templo de San Pablo, modestia y gracia han llegado a esta fachada en un perfecto sincretismo. Hoy es una comunidad de religiosas de clausura de la Orden de Santa Clara, que hacen unos dulces extremeños riquísimos: perrunillas, mantecados, etc.
Y frente a esta ermita se alza orgullosa la Torre de la Casa de las Cigüeñas , hoy día sede del Gobierno Militar, la torre no desmochada ¿qué privilegio permitió a esta torre permanecer arrogantemente en pie?. En la época en que Isabel la Católica ordeno el desmoche, se estaba construyendo esta Torre por Diego de Ovando, que era claramente defensor de Isabel y en contra de la Beltraneja en la Guerra de Sucesión, y naturalmente el apoyo fue agradecido.
La Plaza de las Veletas, con la Casa Palacio de los Aljibes o de la Veletas . En una reforma que se hizo de ella se remató la fachada con estas llamativas gárgolas que son cerámicas talaveranas y pináculos rematados con veletas. En su interior el Palacio guarda una joya del arte musulmán: El Aljibe almorávide, cuya finalidad era guardar agua de lluvia. El Palacio de las Veletas es desde hace años la Sede del Museo Provincial, y ofrece al visitante multitud de salas museísticas , desde restos prehistóricos, pasando por la civilización romana, hasta colecciones de arte popular extremeño.
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